(Y qué puedes aprender de eso si escribes, vendes o creas contenido)
Hay algo que vengo observando en TikTok.
No es solo que sus vídeos te atrapan en los primeros 3 segundos.
Es que, una vez lo consiguen…
vuelven a atraparte cada 3 segundos más.
Y lo hacen con un simple recurso:
Cambian el plano.
Cambian el ritmo.
Cambian el foco.
¿Y esto qué tiene que ver con lo que tú haces?
Todo.
Porque captar la atención está sobrevalorado.
Lo importante es mantenerla.
Y si lo que escribes, cuentas o vendes no tiene giros, contrastes o momentos inesperados…
el lector se va.
El espectador desliza.
Y el potencial cliente… te olvida.
Lo que hace TikTok (y tú puedes aplicar)
En lugar de dejar que el vídeo sea un plano fijo de alguien hablando…
cada 3–5 segundos algo cambia:
un zoom
una palabra en pantalla
una pausa
un cambio de ángulo
una pregunta inesperada
un corte de ritmo
Y ahora vuelve a lo que haces tú:
¿Tu web es un bloque de texto sin respirar?
¿Tus vídeos son monólogos sin cortes?
¿Tus publicaciones empiezan bien pero se caen al minuto uno?
Entonces ya sabes por qué no retienes a nadie.
¿Cómo se aplica esto al copy?
Muy simple:
Corta frases largas.
Cambia el ritmo entre párrafos.
Usa listas, balas, preguntas.
Rompe el patrón con una contradicción o una pausa.
Lleva al lector por un camino… y dale un giro a mitad.
Porque si no haces eso,
puedes haber escrito el mejor inicio del mundo,
pero tu lector se irá… antes de llegar al CTA.
Conclusión:
Captar la atención no es difícil.
Mantenerla, sí.
Y ahí es donde se gana (o se pierde) la venta.
¿Quieres que tus textos no solo enganchen, sino que retengan?
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