El puto sesgo de confirmación
Eso es exactamente el sesgo de confirmación:
👉 Tu cabeza solo busca información que confirme lo que ya crees.
👉 Y todo lo que contradice tu idea lo manda a tomar por culo.
Es como si tu cerebro fuese un abogado cutre que solo presenta pruebas a favor de su cliente, aunque sepa que es culpable.
Dónde te jode este sesgo en la vida real
En las relaciones: “sé que me quiere, mira este mensajito bonito”… y obvias las 10 señales de que pasa de ti.
En el dinero: “este negocio es seguro, lo pone en este blog”… ignoras las 3 noticias que dicen que es un timo.
En el trabajo: “ese cliente sí que va a pagar” porque una vez sonrió… y pasas por alto todas las red flags.
El sesgo de confirmación te convierte en tu propio estafador.
El dedo en la llaga
La hostia es que no solo te pasa a ti.
Todos lo sufrimos.
Hasta yo, que me dedico a escribir estas mierdas, caigo.
La diferencia es que lo tengo identificado.
Pero la mayoría…
prefiere seguir autoengañándose porque duele menos que admitir que estabas equivocado.
Cómo usarlo a tu favor (y no que te use él)
Búscate el abogado del diablo. Cada vez que pienses “esto es seguro”, fuerza a encontrar pruebas en contra.
Escucha al que no te gusta. Normalmente el que te cae mal te da la verdad incómoda que necesitas.
Acepta que puedes estar equivocado. Y que no pasa nada, coño. Rectificar no te hace débil, te hace más listo.
El cierre cabrón
Moraleja: tu cerebro juega a confirmarte que siempre tienes razón.
Y ahí es donde más la cagas.
👉 Ahora dime:
¿Cuál fue la última vez que te engañaste a ti mismo porque solo miraste lo que querías ver?
Déjalo en comentarios… o sigue creyendo que tú no caes en estas trampas.
